jueves, 18 de mayo de 2017

Semana Mundial del Parto Respetado

Semana Mundial del Parto Respetado, una semana común y corriente para miles de millones de personas, en la que no se celebra nada, en la que cada quien sigue con su rutina diría, pero yo, con dos partos en los últimos tres años que han pasado, no puedo dejar de estar feliz y angustiada.

Comienzo con el sentimiento de felicidad al recordar los hermosos, inolvidables e inigualables momentos que viví durante estos dos partos, donde mi esposo y yo tuvimos la oportunidad de oro de decidir mi destino y el de mis dos hermosos hijos (como debe ser). Tuvimos esa oportunidad gracias a que contamos con el inmenso apoyo de un obstetra que no solo aceptó mi loca idea de querer parir, sino que además hizo todo lo posible porque este momento fuera mágico y placentero. Sí, mágico y placentero; y sí, loca idea.

Es una loca idea porque ahora son muy pocas las mujeres que tienen la convicción de que nuestros cuerpos están hechos para parir. La humanidad, la industria y los gobiernos, se han encargado de hacernos creer que no estamos en la capacidad de expandir nuestro cuerpo para hacer que nuestro bebé salga de una manera natural, tal como la mayoría de los mamíferos lo hacen. Así como también han hecho su trabajo para hacernos creer que no tenemos la capacidad de alimentar a nuestros hijos en sus primeras semanas y meses de vida con la leche que produce naturalmente nuestro cuerpo.

Y esa minoría de mujeres que deciden que el parto es el mejor camino para hacer llegar a sus bebés al mundo, además de recibir un torbellino de malos consejos y opiniones sobre su decisión, resulta que pasan por un proceso de parto realmente doloroso, sin apoyo, donde todos los derechos de la parturienta son violentados, donde le inyectan de todo en pleno proceso de parto en el que la mujer solo necesita paz y confianza en sí misma, confianza que se desvanece al entrar y salir de la habitación todo el personal que esta laborando ese día en el centro de salud.

Qué mujer puede sentir confianza y paz cuando al llegar al centro le preguntan mil cosas, le toman las huellas, le mandan a cambiar de ropa inmediatamente, le prohíben escuchar música, expulsan a su esposo de la habitación por cualquier excusa, le inyectan una o varias agujas en plena expansión de su cuerpo, y ni hablar de la cantidad de tactos innecesarios, incómodos y dolorosos que le hacen (puede que ni sea su doctor, sino un desconocido). De esta manera no se puede tener un parto mágico ni mucho menos placentero; más bien probablemente termine siendo una cesárea con comentarios tipo “yo te dije que no podías parir”.

Pues les informo mujeres, que sí se puede tener un parto mágico y placentero, un parto respetado.

Cuando te conectas profundamente con tu cuerpo y eres capaz de oír lo que tu bebé te va diciendo desde la barriga. Cuando recibes todo el cariño y apoyo de tu pareja, mamá, hermana, amiga o doula que están ahí pariendo contigo. Cuando tu obstetra no te incomoda ni te molesta con tanto tacto sino que solo te observa y espera a que seas tú quien le diga que ya tu bebé quiere salir y que necesitas comenzar a pujar. Cuando a las enfermeras del centro de salud no les importa la ropa que tienes puesta al llegar, ni las prendas que quieras usar, sino simplemente que te sientas cómoda. Cuando la gente de la admisión no te pregunta si tienes suficiente dinero para cubrir con los gastos sino que ya se resolverá luego. Cuando eres LIBRE en el espacio y momento en el que más necesitas serlo.
Cuando todo esto se cumple, comienza a irse el dolor, comienza la oxitocina a fluir por todas las partes de tu cuerpo y esa droga natural te hace sentir empoderada, feliz, placentera y es cuando el proceso de parto se vuelve tuyo, íntimo, y la confianza en ti misma te invade y te hace mamá en pocos segundos.

Sí se puede tener un parto respetado, yo lo viví dos veces, aunque en la segunda oportunidad tuve menos privacidad y algunos factores no se cumplieron tal como yo quería. Aun así, pude parir. Y es entonces cuando entra el sentimiento de la angustia como lo mencioné al inicio, pues quisiera que esto que yo he sentido ya dos veces en mi vida, lo sientan cada vez más mujeres en el mundo; sientan ese orgullo inmenso de decir que parieron a sus bebés, que siguieron sus instintos y contaron con todo ese apoyo que comenté. Quisiera que ya no haga falta celebrar la Semana Mundial de Parto Respetado para recordarle a todos que sí se puede ser más humano y menos insensibles en el momento más importante de la vida de un ser, que es el momento del nacimiento.

3 comentarios:

  1. Guuuaaaaooo mi querida amiga y colega Tay, que maravilloso relato, me hubiese gustado vivir esta experiencia con mis dos partos, pero a su vez estoy segura que habrá muchas mujeres que a través de ti podrán vivirla!! Felicidades y Éxito! Dios te Bendiga junto a mis niños hermosos Thiago y Samuel! Un Besote

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  3. Guuuaaaaooo mi querida amiga y colega Tay, que maravilloso relato, me hubiese gustado vivir esta experiencia con mis dos partos pero a su vez estoy segura que habrá muchas mujeres que a través de ti podrán vivirla!! Felicidades y Éxito! Dios te Bendiga junto a mis niños hermosos Thiago y Samuel! Un Besote

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