martes, 20 de octubre de 2015

PARIENDO a Thiago Simón

Siento que apenas fue hace un par de semanas que comencé a tener unas "puntaditas" extrañas más abajo de la barriga, pensé que no era nada, pero cuando me percaté que tenían un ritmo musical entonces me dí cuenta que era que ya habías decidido salir a conocernos; y entonces me emocioné mucho. Nos avisaste con tiempo, esas primeras contracciones fueron falsa alarma, pero sirvieron para alertarnos y mantener atento al doctor que nos ayudaría con todo lo que no supiéramos. Al día siguiente sentí de nuevo algunas "puntadas" dispersas, y en la tarde ya tenían de nuevo el mejor ritmo de una canción que comenzó a sonar. Comenzamos a bailar, tu nos decías perfectamente la coreografía. Lo disfrutamos juntos tu, tu papi y yo.

Me da risa (y nunca lo olvidaré) que en plenas contracciones nos pusimos a recoger el cuarto y las cosas para ir a la clínica, y me dió por barrer y limpiar el cuarto para que al llegar contigo estuviera lindo para ti. Tu papá me quitaba la escoba, pero yo me sentía muy cómoda barriendo y bailando, supongo que me alegraba saber que era para tí.

Y de pronto todo pasó muy rápido, fueron más de 12 horas de contracciones regulares y contínuas, pero todo se nos pasó rápido. No sabía muy bien cómo era eso de pujar, creí que esa parte sería mucho más fácil. Ojalá fuera tan fácil como sale en las películas. El dolor o la incomodidad no me preocupaban, pero sí tu bienestar. Hasta que casi de un solo sopetón, cuando comenzaba a rendirne, comenzaste a salir.

Y sentí perfectamente todo tu cuerpo saliendo, tu cabecita, tus hombros, tus bracitos; te giraste en esa danza que aún continuaba, y saliste completico; yo de cuclillas en la cama de la habitación, completamente desnuda y felizmente cómoda, con papi dándome todas las fuerzas que podrías imaginar. Y lloramos de la felicidad de al fin verte, luego de tanta espera, no recuerdo que lloraras, creo que mi mente borró ese recuerdo.

Apenas saliste, el doctor te agarró y te colocó sobre mi vientre para que nivelaras tu temperatura con la mía y siguirieras sintiéndome junto a ti y a los pocos segundos me dijo: tómalo y ponlo en tu pecho. Fué alucinante, tu tan chiquitico allí, pero tan fuerte. Y te sentí feliz de conocernos. Tu papi te cortó el cordón luego de un rato y te apreciamos en silencio, un silencio perfecto, inmensamente felices los tres.

Lo único que verdaderamente lamento de esos momentos, es no haber tomado fotos ni videos, pero eso implicaba no tener esa intimidad tan preciada y necesaria que tuvimos, en esa, nuestra primera experiencia. Pero mis recuerdos nunca se borrarán, nunca se borrará el recuerdo de tu tranquilidad al estar en mi pecho recibiendo mi calor y mis latidos. Y nunca se borrará el recuerdo de haber sentido esa felicidad tan grande de haberte parido.

Hoy, luego de un año y medio, nos sigues llenando de felicidad y amor del bueno. Gracias por enseñarnos tanto mi bebé hermoso. Gracias por tanta luz. Te amo!



jueves, 10 de septiembre de 2015

martes, 1 de septiembre de 2015

¿Cómoda y feliz?



Ella estaba muy cómoda y feliz dándole un tetero de 5 onzas a su bebé de sólo tres meses, lo cual casi equivale a un cuartico de chicha de los de antes. Cómoda porque estaba explayada en una silla de la feria de comida del renombrado Centro Comercial, y feliz porque con una mano le daba el tetero y con la otra sujetaba el tenedor con el que se comía una grasienta cena para seguir incrementando el tamaño de su barriga, que ya era similar a la barriga del Señor Barriga de la Vecindad del Chavo. Y no critico su gordura, sólo critico que quiera llevar a su hija por la misma calle para llegar al mismo destino.

El espectáculo verdaderamente era para grabarlo, pero mi rabia no me permitía hacerlo. Mi esposo me hablaba y me contaba su jornada del día, pero mi cerebro no hacía más que llorar por dentro por tener que ver eso sin poder hacer nada, pues no era mi hija sino la de ella, y cada quién cría a sus hijos como le parece.

La bebé la tenía de espaldas a ella. El tetero en la boca que de casualidad le daba espacio para respirar por la nariz. La bebé medio cayéndose de las piernas de la madre. En momentos, se empapizaba de tanta fórmula que le metían sin preguntarle. Es que si se ahogaba, la mamá ni se daría cuenta porque la tenía de espaldas y estaba muy ocupada comiendo con la otra mano.

¿Y el tetero? ¡Ay el tetero! Es que me dio de todo al ver todo eso, primero porque obviamente era fórmula láctea que para nada tiene el montón de beneficios que tiene la leche materna que nosotras estamos adaptadas para dar, sino que por si fuera poco, le estaba dando CINCO onzas a una bebé tan chiquitica. Mi Thiago, en una sola sentada, con ya casi un año y medio de edad, no se toma esas cinco onzas ni obligado.

El estómago de un bebé es del tamaño de su puño. Los bebés saben muy bien cuánto necesitan comer, es lo que mejor saben hacer. Somos nosotros de grandes los que abusamos con las cantidades que necesitamos porque ya nos mal acostumbraron desde pequeños.




Esa mamá, ni se imagina la verdadera felicidad que siento yo cada vez que mi Thiago toma su teta, mirándome como sólo él lo sabe hacer, agradeciéndome por tanta entrega, por tanto amor. Y yo monitoreando sus latidos, su respiración, su calor, sus movimientos, sus sonrisas.

Créanme, si las mamás supieran lo que se siente, habrían menos excusas para dar tetero, más tetas llenas de sangre blanca (como le dicen a la leche materna) y más bebés felices. La humanidad sería más humana. 

sábado, 28 de marzo de 2015

¿Por qué la mamá que le da teta a su bebé es la extraterrestre?



En la actualidad, es muy poca la cantidad de madres que deciden darles a sus bebés lactancia materna (excluyendo completamente la fórmula láctea adaptada). Y si esto de por sí ya es difícil verlo, aún más difícil es ver que una madre le da pecho a su bebé al menos hasta que él cumpla los dos añitos de vida. 

Los beneficios para el bebé al recibir la leche materna son múltiples, aunque este no sea el gráfico principal de las organizaciones de salud a nivel mundial (que debería serlo). De hecho la Organización Mundial de la Salud en su página web no tiene información estadística detallada relativa a estos beneficios, así como tampoco reflejan los porcentajes de los y las bebés que reciben lactancia materna durante sus primeros dos años de vida. En general, tanto la OMS como otros organismos que hablan de los beneficios de la lactancia materna, lo hacen indicando que "existen estudios que demuestran que es mejor la lactancia materna" pero no especifican mucho la fuente de estos estudios ni las metodologías aplicadas, ni las diferencias al dar fórmula a los bebés.

Yo por mi parte, confieso que siento que mi bebé se encuentra en una especie de burbuja de protección por estar tomando esa leche materna tan beneficiosa para él, que además de ofrecerle anticuerpos necesarios, nos permite conectarnos en lo más profundo de nuestras almas para decirnos a cada momento cuánto nos amamos.

Y aunque a veces es difícil darle pecho a mi bebé frente a tantas miradas juzgadoras y mentes cuadradas, seguiré dándole ese pedazo de mi alma hasta que él mismo ya no lo necesite y me lo haga saber. Eso es lo que me dice el instinto.

Es que a pesar de ser un proceso necesario y natural en la madre puesto que el mismo cuerpo está preparado para eso, muchas veces la misma sociedad nos intenta empujar a abandonar esa alimentación tan importante. Las mujeres ahora también somos sustento del hogar y laboramos diariamente, lo cual hace que se dificulte mucho la posibilidad de darle pecho a nuestros bebés; sin embargo contamos con unas maravillosas leyes en nuestro país que nos apoyan. 

La principal ley que debemos tener siempre presente es la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (LOTTT), la cual con su artículo 331 brinda protección a la maternidad; establece la inamovilidad laboral de dos años tanto para la madre como para el padre en sus artículos 335 y 339; extiende el descanso pre y post natal para la madre por seis meses en su artículo 336; extiende también el descanso por paternidad por 14 días en su artículo 339; y adicionalmente, le brinda a la madre un descanso por lactancia en su artículo 345, para facilitarnos un poco la continuidad de la lactancia materna. 

Todos los cabos sueltos de esta ley, en su artículo 352 nos indica que se aplicará lo establecido en las leyes especiales, que es donde entonces tiene importancia la Ley de Promoción, Protección y Apoyo a la Lactancia Materna, la cual contiene diversos artículos indicativos de la importancia de la lactancia materna, y en su artículo 2 establece que el Estado debe promover, proteger y apoyar la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses, y la lactancia materna con alimentación complementaria hasta los 2 años de vida del niño o la niña

Digo todo esto y señalo estos artículos en específico debido a la falta de información que se tiene sobre el tema. Yo en lo particular, me siento con la obligación de difundir esta información que he podido recolectar, y recomiendo a esas madres que conocen a otras madres que actualmente alimentan a sus bebés con lactancia materna, a difundir estos artículos y a tenerlos siempre a la mano para defender nuestros preciados derechos que tanto ha costado conseguir. 

Por último, no puedo dejar de invitarl@s a ver el folleto que elaboró la gente de la Cooperativa Lactarte y que tiene publicado en su página web respecto a la Composición de la Leche Materna, así como también a ver el siguiente gráfico elaborado por ellas, donde nos demuestran que en la leche materna sí se encuentran gran parte de esos aportes nutricionales que nuestros bebés necesitan durante sus primeros dos años de vida



(Si alguna madre tiene alguna duda sobre el proceso de la lactancia, o presenta alguna dificultad durante ese proceso, yo podría intentar ayudarla por aquí. Sino, también le recomiendo plenamente buscar ayuda con esta Cooperativa Lactarte que mencioné anteriormente) 

lunes, 9 de marzo de 2015

Parir en los árboles

Hola a tod@s!!
Por aquí les dejo un artículo interesante que me tropecé sobre el parto.
Léanlo y volvamos todas a ser como nuestras antecesoras, A PARIR SE HA DICHO!!
Nota: yo parí en cuclillas, y fue hermoso = )

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Parir en los árboles


Hace unos días leí que antes del siglo XVII las mujeres occidentales daban a luz en cuclillas, sentadas y  de pie, y que esto cambió cuando el rey Luis XIV de Francia dispuso que para poder presenciar el nacimiento de sus hijos, sus mujeres debían dar a luz acostadas, porque de lo contrario le resultaba vulgar. Me impresionó bastante, y es un ejemplo más de cómo la naturaleza femenina es sometida a los designios del macho dominante.
Esto me hizo recordar, algo que escuché hace años, mujeres que parían sobre los árboles, una bella metáfora de la mujer flor dando frutos. Encontré un estudio sobre los conocimientos técnicos del parto y la obstetricia de la sociedad rarámuri de la sierra Tarahumara en México, en el documento explica este proceso de la siguiente manera: “Al sentir que se aproxima su alumbramiento, se retira a un lugar apartado, pues le causa excesiva vergüenza dar a luz en presencia de otras personas. Se ata el ceñidor en la cintura y pare sentada, asiéndose de algo más alto, como por ejemplo, de la rama de un árbol.”
En nuestro cuerpo desnudo llevamos las herramientas y conocimientos para transcurrir cada etapa de nuestra existencia, resultado de cientos de miles de años de adaptación al medio, y hace años dejamos de usar nuestros recursos, dejamos de poner atención en ellos. Por eso un señor francés con peluca pudo imponernos su ignorancia y sus prejuicios.
Marthazul.
Augusto Metztli.