jueves, 21 de mayo de 2020

Parto Respetado y Humanizado


Semana Mundial del Parto Respetado 2020
"Mi decisión debe ser respetada"

En la foto estamos en la habitación de la clínica, 2 o 3 horas antes de parir a mi segundo bebé. Acompañada y apoyada por mi esposo, mi compañero de vida, el papá de ese bebé que estaba queriendo salir de mi vientre.

Mi doctor sacó esa foto con su teléfono (yo ni me enteré), estaba sentado en un rincón de la habitación observando silencioso y esperando mi señal. Esta fue la pose que luego mi doctor me recomendó para expulsar a mi bebé, la cual dio muy buenos resultados. Casi todas las contracciones las pasaba en esta posición. El cuerpo sabe bien lo que hace, sólo es cuestión de escucharlo con atención. Él se dio cuenta de esto y por eso me lo sugirió.

Pero todavía hay muchas personas que se preguntan: ¿Cómo es un Parto Respetado y Humanizado?

Pues les cuento que la mujer que goza de un parto respetado, se viste como quiere y siente en ese momento, no están mareándola con que debe colocarse la bata y quitarse absolutamente todo lo demás (incluyendo zarcillos, anillos o cadenitas que también necesita que la acompañen en momentos como ese).

En un parto respetado escuchas tu música, esa que te relaja y te hace sentir feliz. En un parto respetado estás con tu pareja todo el tiempo que necesites para que te sostenga la mano, te abrace, te masajee o simplemente te dé las fuerzas que necesitas para seguir. Te diga las palabras que necesitas oír. Te transmita esa energía positiva, tranquilidad, paz y amor que solo él sabe darte. Porque él, desde el día 1 de la concepción, ha sido parte de esto junto contigo.

En un parto respetado tu obstetra no te anda haciendo mil tactos para ver si "ya estás lista" sino que sólo te observa y espera tu señal, pero está ahí contigo, dándote la confianza y fuerza en ti misma, esa que necesitas para conocerte y saber lo que tienes que hacer. Sin el reloj en la mano, sin presionarte porque tiene otra cesárea o quiere irse a dormir.

En un parto respetado te acomodas como quieras, te montas en la cama, te arrodillas en el mueble, caminas, bailas, cantas, te mueves a tu ritmo y no al de la clínica o médico.

En un parto respetado no te interrumpen tanto para ponerte una vía o molestarte con preguntas incómodas innecesarias. En un parto respetado sacas las fotos y videos que quieras y cuando quieras, para guardar para siempre ese hermoso y valioso momento.

En un parto respetado tienes la oportunidad de conectarte plenamente con ese mágico y único momento que vives con tu bebé que está a punto de salir. Ese momento es el mejor de todos los que vivirás con tu bebé y debe estar acompañado de hermosos recuerdos.

En un parto respetado nadie te está diciendo que no podrás parir, que no tienes las fuerzas suficientes o que tu cuerpo no tiene las condiciones para un parto, en un parto respetado eres la dueña del momento y todos bailan al ritmo que tu pongas, porque sin la voluntad y las fuerzas de la mujer que está por dar a luz, no se puede tener un parto hermoso y exitoso.

Todos estos detalles los tuvimos en mis dos partos y créanme que han sido las dos mejores decisiones de mi vida.

Por eso mi esposo y yo decidimos tener partos respetados y buscamos con lupa a mi doctor. No pudo ser mejor, no pudo ser más humano.

Brindo por muchos más partos respetados como este y porque se multipliquen los médicos más humanos y amorosos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario