miércoles, 9 de octubre de 2019

Momentos difíciles


Han sido meses muy difíciles para mí, sin duda atravieso el momento más complicado de mi vida hasta ahora. 

Al comienzo de este camino que me tocó, pensé que me desvanecía, ya nada en mi vida tenía sentido, aún tenía mucha gente que me amaba y me apoyaba, pero el principal motor que me inspiraba me abandonó y dejó de darle fuerza a mis pasos.

Veía a mis hijos y mi hogar y me preguntaba qué hacía en ese momento y en ese lugar. Me cuestionaba qué debía aprender de todo este mal rato que me tocó vivir. No encontraba la respuesta.

Fue como un torbellino de situaciones, una peor que la otra, que intentó derrumbarme. Y yo en ciertos momentos en lugar de buscar un refugio y respirar, me iba a lo más profundo del mar mientras caía una gran tormenta.

No es fácil, nada fácil pensar que todo es de una manera y estar segura de eso y que de pronto, te bajen de esa nube y te digan que durante mucho tiempo todo eso fue un montaje. Que te digan que realmente estás sola y que perdiste varios años de tu vida que creíste que fueron lo mejor.

En muy poco tiempo me tocó sentir con mi propia piel, cosas que nunca imaginé que me tocarían. Sabía que he hecho algunas cosas que no debía hacer, o que he dejado de hacer algunas otras cuando realmente no he debido descuidarlas. Pero me preguntaba: ¿tan mal lo hice como para que me paguen así?

Es desesperante no entender nada y sentir que has perdido tu tiempo, que tu dedicación ha sido en vano, que tu amor lo has derrochado, es decepcionante y deprimente perder todas las ilusiones, o que venga alguien y te las robe.

Hay que estar muy pero muy desorientado como para entregar 16 años de esfuerzos y construcción permanente de una vida en familia, al primero que se te cruza en el camino.

He sentido, sin exagerar, que la muerte me ha tocado la puerta, no sabía si era yo quien estaba muriendo, si era mi esposo, si era mi vida, si era mi amor, pero sentí que me tocó la puerta y la vi de lejitos pero con muchas ganas de correr hacia mí, sólo estaba esperando mi señal.

En algunas ocasiones sentí que agonizaba, como si tuviera una grandísima herida en el pecho que no me dejaba comer ni respirar, lo perdía todo.

Por ahora sigo sin entender muchas cosas, sigo sin comprender por qué tenía que suceder esto. Sólo sé que de todo se aprende, incluso de la muerte de un ser a quien tanto amas.

De esto he aprendido mucho, luego de varios meses de trayecto por este túnel interminable, sigo sin saber qué hice o dejé de hacer para merecer todo esto; pero al menos ya estoy clara de algunas cosas que he aprendido hasta ahora y eso lo comparto con ustedes aunque muy probablemente ya lo han leído en otras publicaciones:
  1. Lo que más claro me queda hasta ahora es que el momento es ya y no mañana ni la semana que viene. Sí, es bueno planificar las cosas y soñar con lo que quieres en el futuro, pero eso no puede ser la constante; a lo que le debes dar más fuerza es a vivir el momento, pues me queda clarísimo que de la noche a la mañana todo puede acabar. 
  2. No importa para qué estés guardando tus ahorros, de un día a otro puedes tener una situación en la que tengas que gastarlo todo para poder seguir y no morir.
  3. La nobleza es bonita y puede enamorar, pero ten cuidado a quién se la entregas demasiado, pues así como puede enamorar, también puede ser tu mayor enemigo.
  4. No pienses demasiado las cosas, esto puede impedir tu propio crecimiento o florecimiento.
  5. No te confíes demasiado de nadie, pues cualquiera puede traicionarte en el momento menos esperado por estar bajo presión o necesidad.
  6. Cuando creas que estás en muy mal momento y que todo acabó, sólo pregúntale a tres vecinos cómo les va en su vida personal y laboral, y verás que hay mucha gente que se encuentra en una situación peor que la tuya.
  7. En el trabajo, haz las cosas con empeño, pues puedes obtener frutos de esto; pero toma también un tiempo para tu vida personal y familiar, pues si pierdes el trabajo, conseguirás otro, pero no será tan fácil con la Familia, si la pierdes puede ser el peor error de tu vida.
  8. No descuides demasiado a tus padres, hermanos o tíos, dedica unas horas a la semana para ellos, pues es muy difícil renunciar a tu sangre y a la hora de la chiquita serán tu apoyo para seguir.
  9. Hay quienes tienen más dinero que tú o aparentan estar más felices, pero están completamente vacíos y tristes por dentro. No te dejes engañar, el dinero no lo es todo y las apariencias son atrevidas.
  10. Sea el momento que sea, tus hijos son tu luz, míralos y llénate de vida con ellos.
Sólo me queda decir: vendrán momentos mejores. A tomar fuerzas para continuar…

No hay comentarios:

Publicar un comentario